Tailandia: que hartita estoy de currar

Aeropuerto Internacional de Bangkok 9:00 Martes 7 de Agosto de 2555

Hoy la fecha, la escribo como ellos lo hacen. Es algo que aprendí hace 2 días fijándome en el billete del barco. Se rigen por el calendario Budista. El 2012, corresponde con el año 2.555 y los dos últimos dígitos como nosotros, los utilizan para las fechas de envasado/caducidad o para los billetes de transporte. El año empieza y acaba en abril.

Los dos últimos días en Koh Tao terminaron casi como empezaron pero más morenas y con menos dinero. Micha, tengo una marca blanca en el pie donde llevo la pulsera que me acompaña allá donde voy.

El sábado por la noche, la isla estaba desierta. Todo el mundo estaba celebrando la moon party en la isla de al lado de Koh Pha-ngan, aunque de luna llena, nada de nada. Nos habíamos deleitado con ella 2 días antes pero ya se sabe lo que hace el marketing! Se monta allí una buena, pero nosotras optamos por organizar las mochilas para el día siguiente, masaje y cena. Yo estaba loca por comer un pescado a la barbacoa pero cuando salimos del masaje, todo estaba cerrado y los fuegos apagados. Nos conformamos con un paid thai de un puesto local. Al día siguiente y sin esperarlo, pude deleitarme con uno en un sitio al que queríamos ir desde el primer día. Un sitio cutre, local, pero siempre lleno. Anny Claire, bueno, bonito y barato, como a mí me gusta!

Joan, hemos probado la bebida que tanto veíamos tomar a los locales, la M150. Para mí, es como el redbull pero en bueno!

Una cosa que nos llamó la atención donde nos alojábamos, es que andábamos como Pedro por su casa. Entrábamos y cogíamos nosotras la llave de la recepción como si nada. Podríamos coger cualquier otra y no pasaría nada. De hecho, se nos cruzó el mal pensamiento de hacerlo el último día para ducharnos después del día de playa y ya haber dejado la habitación por la mañana. Estuvimos 5 noches y aunque se paga día a día, nosotros sólo habíamos pagado la primera. Es por eso que el último día en la isla, dejamos las mochilas grandes en el check out sin objetos de valor dentro.

Tip nº13: verifica antes de usarlo, que la llave que te dan abre el candado

Muchas habitaciones aquí, se cierran con un candado que te dan, esa es la cerradura. También está el candado que te dan cuando alquilas una moto. En cualquier caso, siempre es bueno comprobar que la llave y el candado que te dan, casan. Si no lo haces y los utilizas, puedes encontrarte con un problema interesante cuando vayas a intentar abrirlo.

Eva y María disfrutaron del día de playa y yo hice terracismo preparando la logística de la etapa siguiente del viaje (Phnom Pehn) y actualizando el blog. La conexión wifi es lenta y tarda la vida. El blog lo escribo en 4 etapas. La primera de ellas, es escribir a mano en la libreta. Le sigue la segunda, donde lo paso a word. La tercera, la selección de fotos y bajar la resolución de las mismas. La cuarta, subirlo a caminantegiramondo. Por este motivo, las entradas van con un poco de desfase. Cada vez que publico algo, tengo la sensación de que ya han pasado miles de cosas desde entonces.

El domingo por la tarde fuimos a comprar la cena para el barco. Yo aproveché para buscar antimosquitos. En algunos sitios, no tenía con deet>40% (lo recomendado por la organización mundial de la salud) y donde los encontré, valían un ojo de la cara, unos 500 bahts (aprox 15€) que en españa sería como comprarlo a 60€. Así que posiblemente, compraré uno más flojoy más asequible para el día a día y el fuerte y caro, para sitios con más riesgo. Tal vez, también empiece a utilizar la mosquitera aunque María está convencida que en 3 meses, como mucho, la he abandonado en algún sitio.

Los artículos de droguería o la crema solar, también son de lujo o no se encuentran fácilmente como los salva slip. En estos momentos, me acuerdo mucho de Lachesis mi surfer de Taiwan cuando me hablaba de esto en Madrid. It looks different, me decía, and I don’t know what buy…. Creemos que el papel también es caro porque el higiénico te lo dan con cuenta gotas y en la mayoría de los bares, no hay servilletas de papel. Es por esto que me he convertido en una ladrona compulsiva de papel cuando encuentro sitios donde hay. Los guardo en la riñonera que me compré el primer día en Bangkok y que tan útil me resulta, listos para ser usados en cualquier momento de necesidad. Como todos los que me conocéis un poco, sabéis que yo uso muchos pañuelos de papel porque estoy todo el día sonándome. Pues eso, se acabó. Me estoy quitando el vicio y no tener pañuelos disponibles, ayuda mucho. De hecho, me resultan muy útiles los 2 pañuelos de tela que me traje de mi padre.

El domingo por la noche a las 21h, cogimos el barco que nos llevaría a Suratthani desde donde cogeríamos un avión de vuelta a Bangkok.

Tip nº14: fíjate bien en el precio ofertado de los viajes y/o excursiones, lo que te quieren cobrar y los servicios extra que te están incluyendo

Cuando compramos el billete nocturno para el barco, nos ofrecieron el servicio de bus al aeropuerto, todo por 800 bahts cada una. María dijo, ¿pero si en ese cartel pone que el barco vale 550? 250 bahts por cada una para desplazamiento era una barbaridad. Así que sólo cogimos el barco que llegaba a las 6 de la mañana. Hasta las 14:15 que salía el avión, teníamos tiempo más que de sobra para buscar transporte. No hay que precipitarse ni panicar. Sobre todo en este país donde es muy fácil conseguir las cosas. En nuestro caso, menos mal que no lo cogimos todo desde la agencia porque en el aeropuerto no había nada.

María leyó en la guía que era una experiencia única coger el night boat, que podríamos ver las estrellas tumbadas en colchones desde la cubierta. Única fue, pero los colchones estaban hacinados en el interior y compartíamos espacio, con unas 70 personas más. Eva vomitó a los 10 minutos y yo en menos de una hora, tuve que tumbarme porque mi estómago empezaba a sufrir. Entre vigilar las pertenencias y acoplarme al culo de la chica de al lado que invadía mi espacio, no dormí muy bien. A pesar de todo, la vista desde el mar de la isla iluminada, la luna en el cielo y pasar junto los pequeños barcos de pesca fondeados, totalmente iluminados, mereció la pena.

También mereció la pena, por las 6h que pasamos en Suratthani, una ciudad de 115.000 habitantes. Para mi, fue uno de los mejores momentos de este viaje. Encontramos una cafetería, llamada Patongko Plus, en la que preparaban unos cafés muy diferentes y muy ricos. Tenían además una especie de buñuelos riquísimos que servían con distintos sabores y que freían en la calle. Más tarde, nos enteramos que son una especialidad de la zona. El regalo vino cuando la ciudad empezó a despertarse y las mesas empezaron a llenarse de gente local. El climax, cuando un montón de estudiantes del Suratpittaya school, uniformados con camisetas de colores llamativos (azul, verde, morado..) colmaron las mesas. Allí nos quedamos 4h viendo a la gente, los estudiantes y las camareras. Éramos como observadores invisibles, nadie miraba a las turistas ni a las mochilas. Nos hacíamos visibles, sólo a los ojos de algunos niños curiosos de menor edad, pero luego, volvíamos a desaparecer. Había mucho más chicas que chicos. Las chicas no llevaban en general pendientes. Tampoco había muchas con gafas. Se maquillan más pálido que su tono de piel, identificamos al macho alfa guapo de la clase y a los chicos que son los mejores amigos de las chicas. Abuelas, que quedaban más fascinadas que nosotras, viendo y escuchando tanta hormona revuelta. Padres con ojeras y bolsas. Niños toca pelotas de buena mañana. Volvimos a desayunar y hojeamos comics y revistas tailandesas.

Joan, te hubiese encantado este momento de vida y nos acordamos mucho de ti cuando en una revista de turismo vimos un sitio precioso donde alojarse llamado Hakuna Matata.

Después encontramos un bus que nos llevaría al aeropuerto, un par de horas más tarde. María y yo, paseamos por la ciudad y Eva, se quedó cuidando las mochilas. Y de nuevo un mercado y las tiendas, nos atraparon. Pero esta vez, eran comercios locales donde nadie hablaba inglés pero igualmente te sonreían. Parecíamos 2 niñas con zapatos nuevos con cada cosa que veíamos. Compramos 2 cucharas de sopa en una ferretería por 4 bahts, cuerda para mí por 20 bahts, incienso por 5 bahts, regalos y paseamos por los puestos de comida y fruta.

La vuelta a Bangkok en avión fue rápida, tan sólo 1h con pica-pica como en los viejos tiempos en España. Lo más destacable, el peso de mi mochila, 13Kg, casi 2 kg menos que al principio!

Todavía nos he presentado a paquetorro. Se trata de la bolsa que llevo debajo de la ropa con las pertenencias importantes (tarjetas bancarias, seguro médico, pasaporte, carnet de conducir, etc). Cuando estoy en un sitio alojada, dejo parte en la habitación y parte, la llevo conmigo para diversificar el riesgo, pero cuando viajo de un sitio a otro, lo llevo todo conmigo en la bolsa.

Tip nº15: Haceros una bolsa interna de seguridad propia

La comprada en Decathlon o Coronel Tapioca son una porquería. Valen alrededor de 10€ y no duran nada. Yo la tuve que coser a mi llegada a Koh Chang y Eva, la lleva de vuelta a España medio rota. Rosaura tiene una que le hizo su madre y creo que es una solución más cómoda y seguro, más duradera.

Vuelvo al paquetorro y digo paqueterro y no paquete porque no veáis el tamaño que tiene. Es algo horrible llevarlo todo el día puesto porque te da mucho calor, es incómodo para ir al baño, se clava la goma y la ropa me sienta fatal. Ha sido casi misión imposible encontrar unos pantalones que me sentaran decentemente. A veces y sólo cuando bromeaba con los chicos, le cogía el gustillo a llevar paquetorro pero después de una semana sin él en la playa, es un suplicio volver a ponérselo.

Terminamos la tarde del lunes 6 de agosto en el mercado de Kao Shan para cerrar de nuevo el círculo. Hicimos compras para regalos varios y algún que otro intento de comprarme un pantalón. En un puesto, la chica se moría de risa porque allí estaba yo, bajándome los pantalones, tapándome el paquetorro con la camiseta, mientras Eva hacía de cortina con los brazos subidos, la verdad es que era un cuadro. Y como no, cenamos en los mismos puestos callejeros que la vez anterior. Aunque yo sinceramente entré en el mcdonalds para ver si había alguna ensalada. Pero mi gozo en un pozo. Espero poder comerla en casa de mis host alemanes en Phnom Penh porque necesito desintoxicarme unos días. Tras cenar, María compró 3 pulseras que nos regaló. Ahora y por siempre somos un equipo de fuerza que se activa cuando nos tocamos con las muñecas. Otro cuadro, cuando lo hicimos al despedirnos en el aeropuerto….Después paseo por el barrio para bajar los paid thai y por suerte, descubrimos otra Bangkok. Una Kao Shan alternativa, con mucha menos gente, más agradable y con locales realmente originales.

El día acabó a las 23:45 cantando el cumpleaños feliz a una somnolienta Eva. Le regalamos una camiseta de “same same bur different” y una tarjeta preciosa hecha a mano.

Antes de dormir, me dieron unas últimas tácticas infalibles para ligar que comparto con vosotros.

99+1 tácticas infalibles para ligar

Táctica nº8: táctica omnipresente, allá donde tu vayas, allí estoy.

Táctica nº9: a saco tao (mirar descaradamente)

Táctica nº75: camiseta con mensaje en el idioma del receptor

Táctica nº88: camiseta con mensaje en otro idioma

Táctica nº90: caidita de ojos

Táctica nº92: camiseta con mensaje en otro alfabeto

Hoy 7 de a agosto, madrugón para ir al aeropuerto, a las 5 de la mañana. El avión de vuelta a España salía a las 9:15. El día anterior habíamos pedido y pagado un taxi para las 6. Mientras esperábamos al mismo, el chico de la recepción nos pidió que pagásemos el taxi, 500 bahts.

Tip nº16: Aunque te fíes, pide recibo

Los Tailandeses son de fiar pero mejor tener un ticket. Esta vez no nos habían dado nada y el chico no lo tenía reflejado en la libreta. Obviamente, no era el mismo que la tarde anterior. Menos mal que fue majete y a las 6 de la mañana, nos pusimos a revisar las grabaciones de la cámara del día anterior. Y allí apareció María dando el dinero que el compañero, se metió grácilmente en el bolsillo.

Tip nº17 Cambio de moneda local en el aeropuerto

Ayer ajustamos y dividimos el bote. Se nos olvidó contar los 120 bahts para encelofar las mochilas y tampoco tuvimos en cuenta, que al cambiar los bahts sobrantes, algunos no podrían cambiarse porque no te pueden dar monedas (1€ por ejemplo). Así que no os agobies por guardar monedas o billetes de recuerdo, porque casi seguro que no os quedará más remedio que quedaros con algunos.

Tip nº18 Cambio de moneda de país a país

En Camboya se usa la moneda local (los rieles) y los $ (moneda que te expende el cajero). Pero si pagas en $, la vuelta es en rieles. Por otros viajes, por ejemplo Marrakech, sabemos que con un cambio poco favorable para el turista. Así que pensaba cambiar mis bahts a rieles en Phnom Pehn pero en el sitio de cambio de Bangkok, no cambiaban Bahts a rieles. Así que por si en Camboya no me los cogen, los cambiaré a $. El cambio que hacen es más favorable que en euros y además, cuento con la ventaja de que existen billetes pequeños (1$,5$).

Me despido con un mensaje para Laura. No se por qué el lila me acompaña en este viaje y es como si estuvieras conmigo. El pareo, las zapatillas, la mochila, el reloj y la gorra, son todos de este color y lo mejor es que no ha sido conscientemente, ¿qué querrá decir esto?

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