Hoy, cumplimos un año

Hostel the plantation house en Salento, Colombia, lunes 15 de julio 2013

Estoy en Salento dentro de la zona cafetera de Colombia. Tengo una reacción alérgica de caballo que no me ha dejado dormir en las dos últimas noches. Me duelen los riñones por la maldita regla. Mis piernas están rotas de un trekking de 15km que hice hoy, precioso, en el valle de cócora, con 800 metros de desnivel. Estoy literalmente y realísticamente, muerta de cansancio.

Nadie dijo que sería fácil.

Pero lejos de estar cansada o abandonar la aventura, muchos planes llenan el futuro cercano.

Aún recuerdo como todo empezó a principios del 2012. Lo tenía decidido, quería viajar por el mundo. No importaba que me echaran o no de CAM. Tracé un plan de ahorro y si todo iba bien, en agosto 2012 podría empezar el reto. Fue tomar la decisión y los astros se alinearon. Tuve la oportunidad de dejar mi viejo departamento para mudarme con una de mis mejores amigas, María. La misma semana de la mudanza, me confirmaron en mi trabajo que aceptaban mi baja voluntaria. Empezaba el camino hacia la libertad. En abril, se produjo el primer paso para hacer este sueño realidad. Eva, María y yo, bloqueábamos la página web de vuelos, con sesiones simultáneas, para la compra de nuestros billetes para Bangkok. Cuando realicé mi pago, me di cuenta que acababa de comprar un billete solo de ida. Un par de semanas más tarde, fui al centro internacional de vacunación para pedir información. En menos de media hora estaba sentada en la camilla recibiendo pinchazos para evitar contraer las enfermedades del mundo entero. No podía creerlo, estaba haciéndolo. Ese mismo fin de semana, viajé a Almansa. Tan sólo sabía de mis planes, mi hermana Estefanía. Ella es la que le ha tocado sufrir de cerca todos mis cambios. Es una personita muy importante para mí, tanto, que es parte responsable de que ahora mismo esté escribiendo todo esto. Con los brazos hinchados y doloridos, decidí contar a mi madre mis planes. Con lágrimas en los ojos le explicaba. Ella me miraba y me decía, “cariño ¿por qué lloras?. Si es lo que quieres hacer, tendrías que estar contenta”. Otro gran paso, estaba dado. Mamá, gracias por quererme, comprenderme y apoyarme.

Estas dos fuertes mujeres, no fueron las únicas responsables de mi hazaña. El arteterapia supuso un gran empujón. Mis compañeros de vuelo y en particular, mi Bea. Ella siempre ha estado al otro lado del teléfono en mi viaje. ¿Recuerdas preciosa nuestro chateo en India? Su corazón de lana me ha ayudado y cuidado mucho en este viaje. Haber iniciado couchsurfing en Madrid también me dio las ganas y el apoyo logístico. Gracias Javi por haberme hablado de este maravilloso proyecto después de las cañas de la clase de clown. Mis amigas han estado incondicionalmente a mi lado apoyándome en esta loca idea, Rosaura, Elena, Magali, MªPaz, María, Moniat, Eva y Nerea. Elena, echo mucho de menos nuestros vinos en el barrio, las risas, las charlas, los consejos, tus puntos de vista…Eva y María en 20 días os tengo aquí, como me prometisteis hace un año cuando iniciamos juntas mi viaje en Tailandia. Sois las mejores. Nere, cuanto espacio y distancia podría haber entre nosotras y qué cerquita me siento de ti. Gracias por acogerme en tu casa en momentos difíciles y por mostrarme, que todo es posible. Laura, mi compañera de trabajo y gran amiga, sufrió mi evolución como si la vida le fuera en mi proyecto. Laura cariño, siempre me acompañas en forma de lila. Mi familia aceptó mi diferencia. Me quiso y me apoyó. Os quiero a todos y gracias por respetar. Ana, mi querida cuñada, ha sido cómplice y fiel seguidora de mi viaje. Para mí, es como una hermana más. Y muchas otras personas han estado a mi lado en este maravilloso proceso, compañeros de teatro, conocidos, compañeros de trabajo,…Todos me aportaron algo.

En menos de 3 meses, cuando los viajes a Europa me dejaban tiempo libre, preparaba la logística del viaje. Seguro médico, lectura de blog de otros viajeros, consejos, información sobre visas…Y llegó el día de comprarme la mochila. Me iba a convertir en una mochilera y jamás había viajado con una a cuestas. Me planté en decatlon y me compré un montón de cosas por unos 500€. Muchas de ellas, como el saco sábana, la funda o la mosquitera, se han quedado por el camino incluso sin haber cumplido la función por la cual las compré. Salí de Madrid con la mochila llena y la guía de sudamérica en español a pesar de que empezaba mi viaje en Asia. En estos momentos que la necesito, porque estoy acá, viajo sin ella. Esa es la magia de esta aventura. La evolución, los cambios, la improvisación. Nunca antes había viajado sin tener un plan, la reserva de los hoteles, expectativas….Nunca antes había viajado sola más de 4 días. Después de un año, todo me parece posible. Me han cambiado esquemas mentales, procedimientos, disponibilidad a sentir, rutinas, costumbres, apegos…Me he dado miedo, he sentido miedo, he llorado, he reído, he disfrutado, me he querido, me he cuidado, me he sentido libre, me he quitado ataduras, me he esforzado, me he superado, me he permitido y me he mirado en un espejo, que todo lo muestra. Ahora se quien soy, me acepto y me gusto. Gracias Montse por tener la fuerza de seguir adelante. De mirar con positividad la experiencia. De ser una esponja y disfrutar de todo, como si fuera un regalo. Ahora, la pregunta a resolver es otra. ¿qué quiero? Todavía me queda mundo sin visitar para ayudarme a contestar a esta pequeña y corta pregunta, que tanto implica en la vida de uno.

Mi vida ha cambiado totalmente. Tiempo atrás era una ejecutiva, con un sueldo más que decente, un buen trabajo, un horario reducido, una pareja y una casa. Ahora soy artesana, escritora, tarotista, viajera, curiosa y vivo en paz.

Cuando empecé el viaje, pensaba que podría estar un año fuera. También era posible que a los tres meses me volviera. Tengo planes que se, que no cumpliré y no me estresa no hacerlo. Al contrario, espero con ganas encontrarme con aquello que hará que los cambie. Estoy en el sur de colombia. En unos pocos días, estaré cruzando a Ecuador. Posiblemente, recorreré este país por la costa para hacer la temporada como artesana. Visitaré a Oscar, el chico peruano que conocí en Chacahua y me quedaré unos días en su hospedaje. Finalmente, bajaré a Lima a reunirme con Eva y con María. Nos esperan 3 semanas de aventuras de las que no me queda ninguna duda, serán inolvidables. Después, en Cusco, durante el mes de septiembre trabajaré con una asociación durante un mes. Voluntaria con niños apoyándoles con las tareas de la escuela y con talleres creativos. Algo que quise hacer desde que empecé. A todo le llega su tiempo. Octubre Bolivia. Y en noviembre, estaré entrando en Argentina. El país que quería visitar después de mi estancia en Asia. Tal vez Buenos Aires en diciembre. Navidad con mis amigos de Montevideo y hasta marzo, tiempo para llegar a las tierras lejanas del sur de Argentina. ¿qué se cumplirá de esto?

Un año en los que mis piececitos han pisado 15 países y han dejado atrás muchos paisajes, sensaciones y personas. Y no, no puedo quedarme con ninguno. Tailandia será especial para mí porque lo pude compartir con mis maestros y lazarillos Eva, María y el Joan. Allí, aprendí a viajar de mochilera. Camboya siempre será mi Laura de Sudáfrica. Ella me enseñó la magia de viajar con desconocidos y creer que puedes conectar con alguien de otro país y cultura diferentes. Fue un reto para mi disfrutar de mi tiempo de soledad, mi capacidad para seguir adelante, los desapegos y mis virtudes y defectos en estado puro. Malasia estará vinculado de por vida a Jasmani, me hizo sentir especial y con capacidad de conseguir aquello que me hiera feliz. Ahí empecé a ver las posibilidades de trabajar y establecerme en otro lugar. Myanmar grabó en mi corazón a dos alemanes Rafael y David, los primeros chicos con los que en tan poco tiempo, me sentí como en casa. Aprendí la importancia de la familia y que no tenía que olvidarme que aquel viaje, era para mí. India tiene representación local y foránea. Mrinal y Mounika, mis chicos de Chennai, me enseñaron, en su persona, las posibilidades que tiene un país que dará mucho que hablar. Fiona, una australiana fantástica, me enseñó que las primeras impresiones, no son las que cuentan. Raúl fue el gran descubrimiento foráneo. Un placer encontrar un madrileño por el mundo con el que construir cosas y pensamientos de forma diferente. Aquí, aprendí a saber defenderme, a imponerme, a hacerme respetar y a buscarme la vida.  Nepal fue la antesala del regreso a la realidad. Volver a España en diciembre para pasar un mes, fue algo duro. Aprendí de eso pero lo pasé realmente mal. Me alegré de reencontrarme con mi gente pero, en ese momento, no era mi lugar. México será Chacahua, todo lo que allí me pasó y las personas con las que me encontré. Lo que descubrí de mi, mi decisión de ser completamente libre, de comenzar una nueva etapa de viaje en la que iría reduciendo el presupuesto hasta conseguir autofinanciarme. Pude disfrutar de este país con dos mamás. Las vacaciones con mi querida mami, me acercaron más si cabe a ella. Luisa, mi mamá mexicana, me enseñó mucho sin apenas decir nada. Como no podía ser de otra manera, en este país México, empezó a fraguarse mi proyecto de escritura. Guatemala será de nuevo el turisteo, el reencontrarme con la naturaleza y con mi querido Raúl. Nicaragua será el país de la artesanía y los cierres. Donde más he aprendido y cuestionado si tenía sentido seguir adelante con aquello. Chad fue un oasis que me mostró otra realidad. Patri, me mostró lo grande de lo que no se ve, pero si eres lo suficientemente sensible, podrás sentir. Costa Rica será mi querido Pablo al que conocí gracias a couchsurfing. La generosidad de él y su familia, no dejan de sorprenderme. Estancia corta pero muy intensa. Me podría haber quedado con ellos semanas. Panamá será el país efímero de la aventura y el riesgo en forma de lancha rápida. Colombia será la reafirmación de mi artesanía y la lucha por llegar a tiempo a mi cita agostina.

Y todo esto se puede hacer, aún más grande y más intenso, gracias al blog. A los seguidores. A los comentarios. Para mi es un placer y una satisfacción que cada uno haga mi viaje, el suyo propio. Con su manera de mirar, sus emociones, sus inquietudes y sus miedos. Sois la fuerza para seguir continuando con ello y por ello, feliz cumpleaños a vosotros también.

Sin título-1

 

3 comentarios en “Hoy, cumplimos un año

  1. Hola Montse!, para mi es vivir en vos lo que yo viví en una minusculísima parte viajando por Bolivia, Perú, Chile y Argentina hace ya muchos años. Nos conocimos un poquito y conectamos muy bien. Me hace cosquillas en la panza saber que soy uno de tus “ayudantes” en esta etapa de tu vida. Te dejo un beso enorme y te esperamos en Buenos Aires cuando quieras (pa quedarse a dormir en casa será complicado pero no imposible), ya sabés, aquí estamos, esperándote con un asadito…
    Javier

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